Huyendo sin caravana: apuntes de la realidad migrante de Nicaragua (abril 2018 – actualidad) Parte I

Por Solange Saballos

Según Noticias ONU (2018) hay más de 23,000 solicitudes de asilo y/o refugio en Costa Rica de nicaragüenses que han huido de la crisis masivamente a partir de abril del 2018. La persecución política, así como la participación ciudadana en protestas pacíficas o en tranques han sido las principales razones por las que se ha dado un gran incremento en las tasas de migración del país.

Costa Rica es el país que cuenta con mayor cantidad nicaragüenses refugiados y exiliados entre los cuales hay figuras públicas reconocidas como el cantautor Carlos Mejía Godoy, la líder anti-canal campesina Francisca Ramírez, el defensor de Derechos Humanos Álvaro Leiva y la Comandante Macha, joven activista que participó en los tranques de Carazo y padece cáncer. Artistas, activistas, médicos, defensores de derechos humanos, periodistas, profesores y estudiantes han sido el blanco predilecto de la dictadura. Los que no salen del país son apresados o asesinados.

Sin embargo, la migración no solo se da hacia el sur: muchos nicaragüenses optan por continuar hacia el norte, la mayoría con la esperanza puesta en el sueño americano. Por ello continúan su travesía hasta Guatemala, país que utilizan como cruce hacia México, Estados Unidos e incluso Canadá o España. Guatemala es una zona de transición para los migrantes centroamericanos.

Acorde a declaraciones de la Comunidad Nicaragüense en Guatemala (CONIGUA) la mayoría de los migrantes nicaragüenses deciden continuar su camino hacia otros países, pocos deciden quedarse. CONIGUA vive de cerca este fenómeno, pues es un grupo autoconvocado internacionalmente que se encarga de las necesidades primarias de muchos inmigrantes, así como de crear una red de apoyo dentro de la comunidad residente y exiliada.

Xochilt es una de estas migrantes. Huye con sus compañeros de León hacia el norte del continente. Fue apresada en León junto a su esposo por participar en las protestas contra la dictadura Ortega-Murillo, y pudo salir ya que su familia pagó una elevada suma en dólares a la policía orteguista local. Estuvieron en Guatemala por un breve período, siendo asistidos por CONIGUA y la Casa del Migrante, antes de seguir hacia México. Su grupo aprovechó la ola de la caravana hondureña para poder pasar más fácilmente, donde la esperaban sus familiares.

Xochilt y su grupo están siendo asistidos en temas de migración por ACNUR en México sobre cómo legalizar su estadía en este país. Leo, un joven de 22 años quien es parte de dicha travesía, asegura que “estamos haciendo las cosas de la manera más correcta con asesoría de derechos humanos aquí”.

¿Y cómo hacen para escapar, si migración también es parte de la red corrupta del estado, y caza a los fugitivos? Algunos han tenido la suerte de no ser circulados a nivel nacional antes de escapar; otros recurren a los coyotes para ser llevados entre caminos inciertos al otro lado de la frontera; y también se han dado casos en los cuales han huido uniéndose a excursiones turísticas: ese fue el caso de estos leoneses.

Pero, ¿para qué continuar la travesía? Muchos nicaragüenses temen quedarse en los países del norte centroamericano debido a que compartimos muchos problemas sociopolíticos y económicos a causa de los desgobiernos del istmo. Por ello no consideran a Guatemala como una opción. primaria, a pesar que “el Ministerio de Gobernación informó que en Guatemala están preparados ante un flujo de migrantes que podría llegar al país por la crisis en Nicaragua”, según el diario guatemalteco República en agosto 2018.

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