¿Por qué necesitamos un proceso constituyente en Nicaragua?


Por F. Narváez

La búsqueda de un proceso constituyente de refunde las estructuras del Estado de Nicaragua no es una solución espontánea que haya surgido a partir del 19 de abril. Es un proceso anterior al 19 de abril que buscaba precisamente evitar el Estado de terror, represivo y lesivo de los derechos humanos en que se encuentra la población de Nicaragua. No obstante, las barreras impuestas a la población y al grupo promotor del proceso constituyente fueron tan fuertes que impidieron que esta propuesta llegara a la población.

 

La vida, la entrega y la valentía de tantos miles de nicaragüenses que salieron el 19 de abril a protestar pacíficamente contra el gobierno de Ortega, son un ejemplo de la voluntad de un pueblo que quiere un cambio profundo, un cambio radical de las estructuras para fundar un nuevo país. Quien no sepa entender ese llamado colectivo y pretenda usurpar ese movimiento social sin nombres, horizontal, sin partidos políticos, sin padrinazgos, para encauzarlos a reformas pequeñas, mínimas y parciales que solo busquen cambiar los colores del poder, estará faltando de antemano a la voluntad popular expresada en tranques, en marchas, en tomas de universidades, en calles, barrios y avenidas.

Es por tal motivo que el proceso constituyente es una oportunidad para devolver al pueblo el derecho a decir el país nuevo que quiere, también para elegir a sus autoridades nuevas, pero no solo eso, sino el país al que más del 60% de la población nicaragüense no se le preguntó si aprobaban o rechazaban. Las razones del por qué un proceso constituyente en Nicaragua son tan múltiples como las que dieron origen al proceso iniciado el 19 de abril, y no son razones tan simples y sin importancia que sólo se tengan que introducir en una papeleta, son razones que requieren discusión, aprobación, conocimiento y votación.

Obviamente que con dictadura ese proceso no puede darse, y es por tal motivo que salir de la dictadura política es un primer paso, pero no el único, después del primer paso no pararemos de andar. Aquí algunas razones:

  1. Porque en la historia de Nicaragua la población nunca ha ratificado mediante un referendo popular la Constitución Política con la que se sienta identificada, o al menos, con la que haya tenido la oportunidad de expresar los términos de su rechazo o su aceptación.
  2. Porque en la actual Constitución se estipula que la soberanía reside en el pueblo, sin embargo, las personas no pueden fundar un partido político en su municipio, en su departamento, región o en su propio país, por los requisitos restrictivos de la Ley Electoral.
  3. Porque los nicaragüenses en el exterior participan de la economía del país, de la solidaridad internacional y de la transferencia de conocimiento y de cultura nicaragüense, sin embargo, en su historia nunca ha tenido la oportunidad de participar en unas elecciones generales, ni mucho menos tener representantes migrantes en la Asamblea Nacional.
  4. Porque el proceso de destrucción de la institucionalidad de la Policía Nacional, del Ejército de Nicaragua, de la Asamblea Nacional, del Consejo Supremo Electoral, de la Corte Suprema de Justicia y otras tantas instituciones, no puede ser recuperado si no es a través de una refundación jurídica al ser tantas leyes ordinarias, orgánicas, de rango constitucional y de carrera las que han sido violadas en los últimos años.
  5. Porque en la actual Constitución Política está prescrito un modelo de gobierno antidemocrático, excluyente y elitista que lleva por nombre modelo de Diálogo, Alianza y Consenso. Un modelo que no tiene en cuenta para las decisiones transcendentales del país a los otros actores que conforman la sociedad, porque concentra las decisiones en negociaciones a puertas cerradas, a pactos y a lógicas del costo-beneficio.
  6. Porque el problema de la seguridad social no está solucionado, al contrario, se ha agravado por la irresponsabilidad del gobierno y empresarios que no supieron resolver un problema que tenía años gestándose. Porque hay que rediseñar la financiación de la seguridad, porque no hay que privatizarla, porque las personas han estado excluidas en todo momento de esas negociaciones, porque salvar la seguridad social requerirá el apoyo de todas y todos.
  7. Porque vivimos en una democracia incompleta, por no decir una dictadura acompañada de un poder corporativo, porque vivemos en un país donde nunca se ha celebrado un plebiscito, un referendo, porque no existen métodos para revocar el mandato de los políticos electos por sufragio popular que no cumplen ni el programa ni las expectativas por las que fueron electos, como el referendo revocatorio.
  8. Porque los problemas de orden constitucional no los pueden solucionar políticos vestidos de magistrados, porque para defender la Constitución se necesitan magistrados independientes, profesionales, apartidarios y que gocen de la confianza de la población, porque de no hacerse esos cambios, de no fundarse un Tribunal Constitucional Independiente, seguiremos cometiendo los errores del pasado.
  9. Porque la Contraloría General de la República y el Consejo Supremo Electoral no son capaces de regular efectivamente la financiación de los partidos políticos, porque las cuentas de los partidos no son claras y no existe una legislación que evite que los partidos dejen de ser organizaciones de lavado de dinero, de corrupción y de tráfico de influencias.
  10. Porque durante más de una década los municipios fueron perdiendo autonomía, hasta el punto de confiscarles sus ingresos fiscales por parte del poder ejecutivo para desarrollar proyectos que son competencia del poder ejecutivo y no de los municipios. Porque para refundar el municipalismo y la autonomía de los territorios hacen falta autoridades, recursos, leyes, voluntades y sobre todo respeto a los tratados internacionales en la materia.
  11. Porque Nicaragua no tiene ningún banco público que pueda impulsar por los sectores que verdaderamente necesitan financiamiento, un banco que coadyuve por el desarrollo de las actividades productivas del país y que no se dediquen a actividades eminentemente lucrativas que no potencias la producción ni el valor agregado de las personas productoras, creadoras, artesanas y trabajadoras.
  12. Porque es necesario que Nicaragua tenga una legislación que proteja los intereses del Estado frente a las corporaciones que impiden la justicia fiscal, que aprovechan la nula presión fiscal en Nicaragua para impulsar industrias extractivistas, de monocultivos, de transgénicos y de competencia a la producción local, campesina y orgánica.
  1. Porque es necesario que ningún presidente pueda tener suficiente poder concentrado en su persona o su círculo, porque es necesario regular la reelección presidencial a dos períodos continuos o dos alternos como máximo.
  2. Porque necesitamos una Comisión de la verdad independiente, multidisciplinar, con testigos nacionales e internacionales para aclarar los crímenes cometidos por la dictadura y por las empresas que criminalizan las luchas por la defensa de los territorios campesinos e indígenas.
  3. Porque en Nicaragua casi la mitad de la población vive, produce y se desarrolla en el campo, y no existen políticas adecuadas para eliminar la pobreza, el analfabetismo y la desigualdad en los ingresos y las oportunidades de acceso a la tierra y a los medios necesarios que hagan posible una vida digna. Porque para cambiar esa desigualdad y ese creciente umbral de pobreza hacen falta políticas redistributivas, de resiliencia ambiental, de compensación territorial y de responsabilidad intergeneracional en la explotación de los recursos.
  4. Porque la población nicaragüense tiene derecho a decidir en el modelo económico en que quiere desarrollarse y tiene derecho a un sistema tributario progresivo, donde quien tiene más sea más responsable fiscalmente, y no menos irresponsable como actualmente sucede. Porque Nicaragua no puede ser un país que irrespete los derechos sociales para poder tener políticas de empleo y de salario más competitivas para los inversores extranjeros, y para eso se necesitan medidas de limitación de los grandes latifundios, de eliminación de la subcontratación o tercerización del empleo, entre otras.
  5. Porque Nicaragua necesita una auditoría y controles ciudadanos de la deuda pública, en tanto que no existen reglas claras de los procesos de contratación de deuda que impiden que se estaticen deudas privadas, que impida que se refinancien deudas cuya incapacidad de pago y cumplimiento se sepa con anterioridad y que impida que dichos procesos se hagan de espalda a la población y sobre proyectos que no aportan al desarrollo real y productivo de los pueblos de Nicaragua.
  6. Porque Nicaragua se necesita una protección social de los trabajadores en términos jurídicos más expedita, una actualización de la legislación y las asociaciones sindicales que están partidizadas y que no abonan en nada a la defensa permanente de las trabajadoras y los trabajadores nicaragüenses. Porque se debe regular el derecho a la huelga y no debe ser motivo de represión política sino un derecho constitucional respetado y protegido. Porque se debe atender a la población trabajadora transfronteriza y migrante de forma integral, para que tengan planes concretos de retorno y una cobertura social.
  7. Porque las embajadas y oficinas consulares sean independientes en la gestión, para que no sean centros de propaganda política de un partido en concreto, para que el cuerpo diplomático sean un cuerpo profesional, de carrera y profesional, para que el cuerpo diplomático no sean agentes políticos de un partido concreto que sirvan para hacer espionaje político en el extranjero.
  8. Para que la población nicaragüense en el exterior pueda tener derecho a voto en las elecciones, para que tengan derecho a elegir a sus representantes dentro del mayor órgano de deliberación política que es la Asamblea Nacional.
  9. Para que pueda existir el derecho a la suscripción popular y la población pueda promover sus candidatas o candidatos locales, departamentales o nacionales atendiendo a un número moderado de firmas. Para que se puedan crear plataformas electorales libres y no necesariamente partidarias que democraticen la participación.
  10. Porque es necesario pensar un modelo educativo nuevo, apartidista, más científico, más enfocado a realidades locales y de desarrollo alternativo a la acumulación de riquezas y más enfocado a la solidaridad y al respeto de los derechos colectivos, sociales, ambientales y humanos. Una educación sin culto a la personalidad, en donde exista libertad de cátedra y autonomía en todos sus niveles para las instituciones de la educación superior.
  11. Porque es necesario pensar la financiación de obras públicas, para que no sirvan como plataformas de lavado de dinero o de tráfico de influencia. Para modernizar las ciudades que cada evento natural demuestra la falta de estructuras necesarias para evitar daños mayores a las poblaciones más desprotegidas y asentadas en lugares peligrosos. Porque es necesario diseñar un modelo de hábitat y vivienda más sostenible, más equitativo y de mayor cobertura que logre aminorar el déficit habitacional. Porque no solamente las constructoras privadas sean parte del modelo habitacional sino que se integren otras metodologías, otras formas de hacer ciudad y vivienda, y desde luego al Estado en su función de garantizar como derecho humano un hogar digno a las poblaciones con mayor desprotección social.

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